
Migrante nace de un gesto conocido, la bolsa rayada del supermercado, y lo transformamos en algo propio, vital, en movimiento.
Hechas con poliéster reciclado y pensadas para acompañarte en el día a día.
Estas piezas resignifican lo cotidiano con diseño y su funcionalidad.
Migrante es para mujeres que se mueven, que improvisan, que cargan más que objetos: cargan ritmo, deseo, decisiones. Porque moverse no es irse, es seguir el pulso de los que sos hoy, sin perder lo esencial. Lo cotidiano se volvió movimiento. Y el movimiento, identidad.
